Estos sindicalistas anarquistas fueron ejecutados en los Estados Unidos por su participación en las jornadas de lucha por la consecución de la jornada laboral de ocho horas, que tuvieron su origen en la huelga iniciada el 1 de mayo de 1886 y su punto álgido tres días más tarde el 4 de mayo, en la revuelta de Haymarket. En la actualidad es una fiesta reivindicativa de los derechos de los trabajadores en sentido general, y se celebra en mucho países.
Los Mártires de la Revuelta de Haymarket.
Adolf Fischer (alemán, 30 años, periodista)
El principio fundamental de la anarquía es la abolición del salario y la sustitución del actual sistema industrial y autoritario por un sistema de libre cooperación universal, el único que puede resolver el conflicto que se prepara. La sociedad actual sólo vive por medio de la represión, y nosotros hemos aconsejado una revolución social de los trabajadores contra este sistema de fuerza. Si voy a ser ahorcado por mis ideas anarquistas, está bien: mátenme. Albert Parsons (estadounidense, 39 años,

Honorable juez, mi defensa es su propia acusaciónn, mis pretendidos crimenes son su historia.(…) puede sentenciarme, pero al menos que se sepa que en el estado de Illinois ocho hombres fueron sentenciados por no perder la fe en el último triunfo de la libertad y la justicia. Hessois Auguste Spies (alemán, 31 años,
No, no es por un crimen por lo que nos condenan a muerte, es por lo que aquí se ha dicho en todos los tonos: nos condenan a muerte por la anarquía y puesto que se nos condena por nuestros principios, yo grito bien fuerte: ¡soy anarquista! Los desprecio, desprecio su orden, sus leyes, su fuerza, su autoridad. ¡Ahorquenme!
Hablaré poco, y seguramente no despegaría los
labios si mi silencio no pudiera interpretarse como un cobarde asentimiento a
la comedia que se acaba de desarrollar. Lo que aquí se ha procesado es la anarquía,
y la anarquía es una dotrina hostil opuesta a la fuerza bruta, al sistema de producción
criminal y a la distribución injusta de la riqueza. Ustedes y sólo ustedes son
los agitadores y los conspiradores. Michael Schwab (alemán, 33 años, tipógrafo, condenado a
cadena perpetua)
Samuel Fielden (inglés, 39 años, pastor metodista y obrero textil, condenado a cadena perpetua)
Georg Engel (alemán, 50 años, tipógrafo)
Oscar Neebe (estadounidense, 36 años, vendedor, condenado a quince años de trabajos forzados)


